Nacimiento de Valentina

Valentina recién nacida. Abril 2005. Parto en casa. Abril 2005. Laura parió sentada (en el piso), algo reclinada sobre su compañero Martín; después de moverse con libertad durante el trabajo de parto y probar distintas posiciones. La bolsa estuvo intacta hasta que la cabeza, que asomaba los pelitos que flotaban en el líquido amniótico, estuvo proxima por salir y la rompió.

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Add a comment agosto 30, 2007

Pedro. Nacido en casa el 7 de Noviembre de 2006 Pedro nació en casa a las 42 semanas, con su cordón umbilical enroscado 3 veces alrededor del cuello!

Add a comment agosto 28, 2007

Consejos para la Madre al Dar a Luz I

 En el parto, la mamá es el canal principal de la fuerza de la vida. Si es cooperadora y poco egoísta y valiente, hace que haya más energía para todos, incluyendo al bebé que está naciendo. Darle algo a alguien hace que tú y cualquier otro se sientan bien. Todavía no tienes al bebé fuera para acariciarlo y abrazarlo; entonces darle algo a tus parteras y a tu esposo es una manera de darle algo al bebé. Si estás en un hospital, puedes hacer que haya más energía encontrando a alguien con quien puedas conectarte y hacerte amiga.

 Durante una contracción, mantén tus ojos abiertos, y continúa prestando atención a aquellos alrededor de ti y a lo que está sucediendo. Si te sienes atemorizada o si está pasando algo que te hace estar fastidiosa, comunícalo- las parteras pueden ayudar a que te sientas mejor.

 No te quejes, hace las cosas peor. Si te quejas a menudo, practica no hacerlo durante el embarazo. Forjarás carácter.

 Habla bien; mantendrá tu cola relajada para que pueda abrirse más fácilmente. Esta bien pedirles a las parteras o a tu esposo que hagan algo por ti, como frotarte las piernas o que te traigan un vaso con agua. Pide bien y dales algo a tus amigos cuando hagan algo por ti.

Del Libro ‘Partería Espiritual’ de Ina May Gaskin, editorial Mujer Sabia
http://www.mujersabia.com.ar

Add a comment junio 20, 2007

Se puede gozar mucho antes del nacimiento…

Algunos Momentos de la visita prenatal de Tali

Transcurriendo las 40 semanas. Sonia (la doula), Marina (la partera), Tali (la embarazada) y Manu (el hijito de Tali); disfrutan y ríen como parte de la atención previa al nacimiento.

Los invitamos a visitar:

http://picasaweb.google.es/madretierra3/MariYSo?authkey=fUUsklqHEGY

Add a comment junio 14, 2007

Yo Quiero Elegir

YO QUIERO ELEGIR
COMO, DONDE
Y CON QUIEN PARIR

Yo parí en casa

sin drogas,
sin episiotomía,
sin peridural,
sin desgarros ni suturas,
sin intervenciones innecesarias,
sin dolor,
sin apuro…

…con placer,
con libertad,
con humor,
con mi compañero,
con mi amiga,
con mi partera,
con mi hijo…

Mariana Kowal

Add a comment junio 11, 2007

Pariré con Placer

Que cómo fue mi parto?

Divertido
Acompañado
Energético
Retenido
Liberado
Liberador

Durante el trabajo de parto me acompañó mi compañero José Luis. Caminábamos por la casa buscando posiciones. Cuando ascendía la intensidad de la contracción, intercambiábamos energías a través de las manos, dando y recibiendo. Yo sacaba la voz a través de la repetición del sonido Ah! sin gritar para no desperdiciar energía. No era un grito, era un sonido, casi un mantra y la voz subía y bajaba acompañando la contracción, siendo parte del rito y así Jóse sabía qué era lo que yo iba sintiendo. A las 15hs. las contracciones comenzaron a ser más intensas, duraderas, rítmicas, respetaban una frecuencia. Justo en esos momentos llamó Marina, nuestra partera, que evidentemente estaba conectada con nosotros a través de todo lo que habíamos conversado, trabajado, compartido y acordado durante los encuentros previos al parto. Le contamos sobre las contracciones que recién comenzábamos a anotar y nos dijo que fuéramos practicando en estas primeras, todavía no tan intensas, como atravesarlas y que el parto podía no acontecer pronto, que no nos pusiéramos ansiosos.

Nos dispusimos a vivir a pleno aquel tiempo y en todo momento estuvo presente en mí la existencia de ese ser que pujaba conmigo. Era nuestra primera tarea juntos y ya habíamos conversado en la panza sobre la coordinación que debíamos tener en el tiempo del trabajo de parto y el parto. Aún no sabíamos si era nena o varón pero con certeza era un ser maravilloso con quien habíamos compartido mi cuerpo y ahora llegaba el momento de salir, de ser independiente del cuerpo de mamá, aunque su autonomía yo ya la sentía desde mucho antes, cuando se movía, se dormía y se despertaba a sus horas dentro de mí. Ya tenía ganas de recuperar mi cuerpo. El embarazo duró 42 semanas (9 meses y medio!!) y si así lo dispuso la naturaleza sus razones habrá tenido. Simón nació con 2.740 gramos y midió 53 cm. Nació muy cansadito de tanto pujar pero en cuanto descansó agarró la teta sin problema.

Volviendo al trabajo de parto: ya pasadas las 3 de la tarde y con varias contracciones anotadas como habíamos aprendido en aquel “curso de preparación para parejas” me metí en la bañadera con agua tibia y Jóse calentó varias ollas de agua para que no se enfriara. El agua tibia me relajó y también aceleró el parto. Jóse me echaba agua sobre el cuerpo con un jarrito. Yo estaba recostada de lado y sentía su voz que me hablaba pero no lograba seguir la conversación. Mi ser, mi alma, mi mente se iban de allí y luego regresaban mientas mi cuerpo se abría. En un momentos Jóse miró asombrado mi vulva y dijo: “estás reabierta” (mis labios se abrían y cerraban por la presión de la cabeza de Simón). Allí sentí que me iba y dije: “no puedo más, se me sale!”. El trabajo de parto estaba siendo tan llevadero que no nos dimos cuenta y los pujos nos tomaron por sorpresa. Jóse llamó a Marina que inmediatamente gritó por el teléfono: “Salí del agua, voy para allá”. Pegué un salto y salí de la antigua bañera con dilatación completa y con Simón presto a nacer.

Marina llegó literalmente volando (su marido Beto es piloto civil, las parteras deberían viajar en helicópteros). Mientras que llegaba me acosté en la cama y comencé a sentir una fuerza increíble que pujaba desde mi vientre hacia el exterior, una energía indescriptible que nada tenía que ver con el dolor. Junto con los pujos sentía un ardor, una especie de gusto amargo en la garganta y un poco más abajo también, que se retiraba justo cuando el pujo acababa.

Retuvimos a Simón durante siete pujos hasta que llegara la partera. Cuando llegaba el pujo yo le pedía a Jóse que me sostuviera la cola. Cuando pasaba él iba preparando tijeras, zaleas y todos los elementos que habíamos aprendido necesitaríamos durante el parto. Salían de mí líquidos diversos que Jóse limpiaba con cuidado y afecto mientras me decía que estaba todo bien e iba contándome: “en 15´ llega Marina, en 10´ llega Marina, en 5´llega Marina”. Sinceramente nunca sabré si retenerlo fue lo mejor pero veía en Jóse una cara de susto que tal vez fuera sólo el reflejo de la mía. En ningún momento tuve miedo. Era el parto que había soñado: solos, autónomos, felices, conectados.

Marina llegó exactamente en el tiempo que habíamos pautado y entró saludando con toda su dulzura. Mientras se lavaba las manos y Jóse buscaba algo al lado mío yo me relajé, di vuelta sobre mi cuerpo poniéndome boca arriba y abrí las piernas. Un grito salió de mí, o del fondo de la tierra a través de mí. No es un grito de dolor, es un grito de poder. La cabeza de Simón ya se asomaba y Jóse se dispuso a recibirlo. Me contaron que salió en tres veces la cabeza pero yo sentí una sensación completa, de un instante muy rápido. Jóse sostuvo la cabeza para que no saliera con violencia, no se lastimara y yo no me desgarrara. Marina salió corriendo del baño donde se lavaba las manos y colocándose los guantes se acercó, sacó las dos vueltas de cordón con que Simón se había adornado para tan sublime momento y acompaño a Jóse mientras salía el cuerpito en sólo dos pujos más. Inmediatamente y con el cordón latiendo lo colocaron sobre mi cuerpo. Todo se precipitó tan rápido que, paradójicamente, ni siquiera llegué a incorporarme para parir. Tal vez así dispuso la naturaleza que fuera ya que con mi baja presión es posible que sentada me hubiera mareado.

No sentí agotamiento, no sentí dolor, no tuve desgarros ni suturas y una episiotomía ni siquiera estaba contemplada como posibilidad. Le pregunté a Marina si tal vez el parto habría sido tan maravilloso y sencillo porque Simón era chiquitito y me dijo que había estado en otros partos de bebés aún más chicos y había habido desgarros. Allí confirmé cuan conectados estábamos los tres y que excepcional compañera y profesional había sido Marina.

Un rato después llegó Mónica, mi amiga y hada madrina de Simón. Mientras yo intentaba alumbrar la placenta ella le puso su primer pañal y lo vistió. Fue la mejor persona que podría haber estado allí con él.

Hoy Simón cumple una semana y aumentó 310 gramos. Sigue siendo largo aunque ya no tan finito. Es un amor, maravilloso, y nosotros aprendemos cada minuto como ser de a tres, circulando esta nueva energía que se suma a las nuestras creando un círculo aún más poderoso.

Add a comment junio 11, 2007

Nacer (y morir) por Cesárea

Pagina 12. Sociedad  |  Martes, 17 de Octubre de 2006

CUANDO NO ES NECESARIA SE DUPLICA LA MORTALIDA

Para madres multíparas, la muerte en cesáreas sin indicación de riesgo se elevó a 4,51 por mil.

Según un estudio en Estados Unidos, en partos por cesárea innecesaria mueren el doble de bebés que en partos vaginales. América latina tiene la mayor tasa de cesáreas no necesarias. (más…)

Add a comment octubre 26, 2006

“El Círculo de la Vida”

Elizabeth Davis & Carol Leonard

“Dí a luz por primer vez a comienzos de los setentas, en lo que yo llamaría la “edad oscura del nacimiento”. En realidad, había sido testigo de un parto en casa durante mi embarazo, y quería hacerlo de esta manera. Pero no había parteras en los alrededores en aquel entonces, entonces le pedí a la mujer cuyo parto había visto si me atendía. (más…)

Add a comment octubre 24, 2006

El Poder Natural de la Mujer

Por Vicki Noble

“El ejemplo mas obvio de cuánto nos hemos apartado de nuestras raíces orgánicas como comunidad femenina lo constituyen, en nuestra cultura actual, las prácticas relacionadas con los nacimientos. (más…)

Add a comment octubre 21, 2006

Parirás con Poder


Las 12|Viernes, 10 de Junio de 2005 

Derechos

Parirás con poder

Por Roxana Sanda

Parir siempre constituyó parte del mundo de las mujeres y siempre existieron “comadronas” para asistirlas, “sin embargo los hombres necesitan estar en el centro y controlar y manejar todo lo que ocurre a su alrededor”, acierta Wagner en tanto el manejo de la situación queda en manos de un médico que desarrolla el papel activo sobre una parturienta despojada del control de su propio parto. “No queríamos eso para Valentina”, (más…)

Add a comment octubre 18, 2006

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